Podcast / Planeta Musical Sur.- Un cuarteto de cuerdas que sigue los pasos transgresores del Kronos Quartet o del Brodsky Quartet, con un repertorio que incluye canciones de Paul Simon y Sting junto a ritmos de la comunidad negra sudafricana. Es el Soweto String Quartet y viene de un suburbio de Johannesburgo, que la política del apartheid convirtió en paradigma de la infamia. Música y política están íntimamente ligadas en el trabajo del cuarteto de cuerdas sudafricano Soweto String Quartet. Sin embargo, nada está más lejos de la panfletaria canción de protesta, que estos temas instrumentales vivos, alegres y populares.
Duración aproximada: 57:25
Formato: MP3
Tamaño: 52.5MB
Descargar audio: [clic aquí]
Producción: Radio Calf-Universidad FM 103.7
Soweto, que es el distrito segregado más famoso de Sudáfrica, con gran significado político e histórico, significa South-Western Townships. Situado a 24km al suroeste de Johannesburgo, tiene una población aproximada de 2,3 millones habitantes, según cifras oficiales y 4 mill (estimaciones locales) muchas de ellas inmigrantes ilegales de Malawi, Zimbabwe, y Botswana. Según el censo oficial de 2001 la población legal es de 900.000 personas, el resto son casas ilegales. Todas las once de las lenguas oficiales del país se hablan allí, y los principales grupos lingüísticos (en orden decreciente de tamaño) son el Zulú, Sotho, Tswana, Venda, y Tsonga. El origen de Soweto surge en Orlando East, a principios del siglo XX, acogiendo a trabajadores de Joburg, constituyendose en una ciudad dormitorio. Durante los tiempos del apartheid, Soweto fue construida con el fin de alojar a los africanos negros que hasta entonces vivían en áreas designadas por el gobierno para los blancos (como el área multirracial llamada Sophiatown). Hoy en día, la población de Soweto sigue siendo mayoritariamente negra. En la actualidad Soweto se bifurca en diversos barrios, algunos pocos como Orlando West y Dube son de clase media-alta. El turismo crece poco a poco a pesar de la deprimida apariencia de la ciudad, por lo que la mayoría de áreas de interés lo son por motivos históricos.
Muchos son los problemas de Soweto actualmente: Sida, desempleo (60%), atracos, robos, viviendas precarias, insalubridad y niveles educativos deficientes, acompañado de una inmigración del resto del sur de África, que crea grandes tensiones y frustración entre los residentes. Soweto es un cúmulo de casas y refugios en desorden, no hay grandes avenidas o calles con tiendas donde pasear, salvo los lugares históricos, y en el resto de la ciudad apenas se ve gente caminando. El comercio se concentra en pequeñas tiendas de ultramarinos, peluquerias o puestos de frutas y verduras en las carreteras, muchas de ellas construidas con chapas y maderas. Se destaca el único hospital de Soweto, el Chris Hani Baragwanath hospital, uno de los más grandes del mundo con 3.000 camas, que tiene el nombre en honor del líder del Congreso Nacional Africano que fue asesinado en 1993 por extremistas blancos, y donde cada año nacen alrededor de 16.000 bebés. Y como dato curioso, Vilakazi St en Orlando West, es la única calle en el mundo donde han vivido 2 premios Nóbel, Desmond Tutu y Nelson Mandela. Y es en esta ciudad tan emblemática como es Soweto, donde se creó el Soweto String Quartet , un cuarteto que se fue forjando durante la década de 1980 alrededor del núcleo de los tres hermanos Khamese, los violinistas Sandile y Thami y el violonchelista Reuben, que iniciaron su aprendizaje en la escuela de música de su tío. El cuarteto se funda en 1989 en la Madimba School of Music de Soweto, y tuvieron que hacer frente inicialmente a críticas en el país, debido a su adherencia a los instrumentos europeos tradicionales, al ser cuatro músicos clásicos negros en una ciudad sudafricana donde imperaba el racismo y el apartheid, aunque posteriormente su música absorbió ritmos y músicas africanas nativas.
A la vez, su música era ignorada en el exterior debido al aislamiento internacional que provocó el rechazo al apartheid. El estilo musical de Soweto String Quartet es difícil de definir, ya que es una fusión de jazz primitivo con ritmos y músicas tradicionales africanas, envuelto todo ello con un toque de música clásica propio de la formación de sus componentes. A pesar del apartheid, estos músicos absorbieron todo lo que podían de lo poco que les llegaba. En su propuesta confluyen su educación clásica, su apego a lo tradicional y un aire moderno y ligero. "Hemos logrado un estilo novedoso y propio", reconoce con orgullo Sandile. "Tenemos influencias del jazz, de la música latinoamericana, del pop y hasta del reggae. Somos afortunados en haber nacido en el momento oportuno. Nos alegra haber podido surgir después de las difíciles décadas del apartheid", afirma. "Con la apertura vinieron artistas de muchos países y pudimos conocerlos, lo que nos permitió afirmar nuestra creatividad". Esos años de opresión y marginación no han creado en estos músicos un sentimiento de rabia y protesta airada. Su música es alegre y con proyección hacia un futuro más prometedor. "Esta música pretende promover la paz y la reconciliación", dice Reuben Khemese (cello). "Con el disco Renaissance queremos sembrar la esperanza de un cambio, y la necesidad de reacción en los otros países africanos. Les hablamos, de un renacimiento, del despertar, de la reconciliación, y de la necesidad de acabar con las guerras, el hambre y la pobreza". Comentarios extraídos del sitio sawubona-sudafrica.blogspot y de un articulo de Xabier Rekalde para El Mundo, mientras que la música que escuchamos pertenece a los discos Zebra crossing y Renaissance grabados por el Soweto String Quartet. Es una realización de Jorge Laraia.




























Comentarios